Hay un camino, silente y solitario,
que espera a por dos, que lo transiten,
olvidando las heridas del pasado,
hombro a hombro y tomados de la mano,
sin que ningún pecado los limite.
Retozando como dos peces de acuario,
con ese amor que en besos, se transmiten.
Meandroso, incierto y lleno de calvarios,
trabó nuestro andar y nos volvimos tristes,
por no entender nunca que abrazados
y con la fé del mandato por Dios dado,
tropiezos no hubieran sido posibles
y la suerte fuera un digno corolario
de un amor, que en almas nuestras, redime.
Sus señales, ya no nos son cuestionario
y aprendimos a leerlas y sus matices.
Aún nos guían, si no hemos sufrido en vano
y nuestro orgullo no se convierta en tirano,
emprendiendo a por él, sin días grises.
Renovando nuestro aliento diario a diario,
boca a boca sin mirar las cicatrices.
Aún te invito a caminar, te doy mi mano.
por el camino que va, a ser felices.
**************************************
Daniel Palavecino
4 febr 2010
**************************************



Ese camino que también describes, es apetecible recorrerlo a cualquiera, pero solo si nosotros queremos puede que sea así...camino de la felicidad.
Besos.
waooooo, como dice un viejo autor, que ya no me acuerdo el nombre...
Camionante son tus huellas, el cmino y mucho mas, Caminante no hay caminos, se hace camino al andar...
Besos!!!